Un bebé de 13 meses permanece en estado crítico en el Hospital de Niños Dr. Orlando Alassia luego de sufrir un episodio de asfixia por inmersión en una vivienda de Alto Verde, en la ciudad de Santa Fe.
El hecho ocurrió el martes al mediodía, cuando el menor fue hallado dentro de un balde con agua en el interior de su casa, ubicada en la Manzana 3 del barrio. De inmediato, fue trasladado por su madre y un familiar al centro de salud Demetrio Gómez, donde recibió las primeras maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP).
Debido a la gravedad del cuadro, el niño fue derivado de urgencia al hospital pediátrico, donde ingresó sin signos vitales. Allí, los profesionales debieron realizar nuevas maniobras de reanimación durante un tiempo prolongado, logrando finalmente estabilizarlo e ingresarlo a la Unidad de Terapia Intensiva.
El médico Daniel Farina explicó en diálogo con el móvil de EME que el menor “llegó con diagnóstico de asfixia por inmersión” y que su estado es delicado. “Fue reanimado nuevamente en el hospital y luego de estabilizarse ingresó a terapia intensiva. El pronóstico es serio”, indicó.
El especialista advirtió que este tipo de cuadros puede dejar secuelas severas: “Cuanto más tiempo el organismo permanece sin oxígeno, mayor es el riesgo de daño, principalmente neurológico”. Además, señaló que en muchos casos no es posible determinar con precisión cuánto tiempo estuvo el niño sumergido.
El hecho vuelve a poner en foco los riesgos de los accidentes domésticos en niños pequeños. “No hace falta una pileta para que ocurra una asfixia por inmersión. En este caso fue un balde de unos 20 litros”, explicó Farina.
Desde el ámbito médico recordaron que este tipo de episodios, junto con intoxicaciones y quemaduras, forman parte de los accidentes más frecuentes en menores de cuatro años, por lo que insistieron en la importancia de extremar las medidas de prevención en el hogar.






