El gobierno de Francia manifestó su firme rechazo tras la ejecución de Chan Thao Phoumy, un ciudadano francés de 62 años condenado por tráfico de drogas en China. El hombre había permanecido más de 15 años en el corredor de la muerte, luego de que la sentencia fuera dictada en 2010.
Según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores francés, la ejecución se llevó a cabo en la ciudad de Guangzhou. Las autoridades galas confirmaron el hecho el pasado sábado, aunque no precisaron la fecha exacta en que se concretó la pena capital.
En un comunicado oficial, Francia expresó su “consternación” y lamentó que la defensa del condenado no haya podido acceder a la audiencia final del tribunal, lo que consideró una vulneración de sus derechos fundamentales. “Expresamos nuestras condolencias a su familia, cuyo dolor compartimos”, señalaron.
Por su parte, la embajada de China en París respondió con un breve mensaje en el que, sin mencionar directamente el caso, afirmó que el país “trata por igual a los acusados de todas las nacionalidades” y que los procesos se desarrollan conforme a la ley.





