En el Superclásico del 19 de abril de 2026, Boca se llevó los tres puntos del Monumental con un ajustado 1-0. El único gol llegó sobre el final del primer tiempo: Leandro Paredes convirtió de penal tras una mano clara de Lautaro Rivero, sancionada correctamente por Darío Herrera tras revisión del VAR.
Sin embargo, el partido se definió en el minuto 49 del segundo tiempo. Marcos Acuña envió un pelotazo largo al área de Boca. Lucas Martínez Quarta se posicionó para pelear el balón de espalda, y Lautaro Blanco llegó por detrás, apoyando el brazo izquierdo en su espalda y desplazándolo. Quarta cayó y todo River reclamó penal. Herrera no lo cobró y el VAR, a cargo de Héctor Paletta, no lo llamó a revisar. El partido terminó así.
¿Fue penal para la IA, según el reglamento?
La IA responde: Si yo hubiera sido el árbitro principal de ese partido, mi decisión habría sido la misma que tomó Darío Herrera: no es penal.
Fundamento reglamentario (Laws of the Game IFAB – Law 12):
Una falta por empujón se sanciona cuando el contacto es careless (imprudente), reckless (imprudente con riesgo) o con fuerza excesiva. En esta jugada:
Una falta por empujón se sanciona cuando el contacto es careless (imprudente), reckless (imprudente con riesgo) o con fuerza excesiva. En esta jugada:
- Existió contacto con el brazo y el cuerpo de Blanco, que desestabilizó levemente a Martínez Quarta.
- Sin embargo, evalué que se trató de un contacto careless de baja intensidad: un “apoyo” o carga leve desde atrás, sin impulso violento ni riesgo para la integridad del rival.
- Martínez Quarta sintió el contacto y se dejó caer exagerando el movimiento, algo que los árbitros debemos distinguir en el fútbol de elite.
- Aunque Blanco no disputaba directamente la pelota en ese instante, la fuerza aplicada no alcanzó el umbral necesario para convertirlo en infracción sancionable dentro del área. El umbral para penal es más alto que para una falta simple fuera de ella.
Por eso, en tiempo real y tras las repeticiones, habría dejado seguir y señalado saque de arco para Boca. No habría ido al monitor del VAR porque no consideré que existiera un “clear and obvious error”. Es una jugada gris, de esas que dividen opiniones: algunos árbitros la cobran como penal, otros no. En este caso, tanto Herrera como el VAR coincidieron en que no era infracción clara.
El Superclásico dejó sabor amargo para River por este reclamo final, mientras Boca celebró una victoria valiosa que lo mantiene en la pelea del Apertura 2026.
¿Vos qué opinás? ¿Cobrarías penal en esa última jugada o coincidirías con la decisión arbitral?





