El escenario climático comienza a mostrar señales más favorables para el sector agropecuario tras un otoño marcado por lluvias intensas y distintos eventos extremos en la región pampeana. En ese marco, las proyecciones para la campaña gruesa en la provincia de Santa Fe generan expectativas positivas.
Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario indica que el invierno se presentaría con precipitaciones dentro de los valores normales y temperaturas algo más bajas. A su vez, el análisis advierte que el comportamiento del océano Atlántico será clave entre julio y septiembre para definir la evolución del sistema climático en la región.
Según los especialistas, se observa un enfriamiento del Atlántico frente a las costas sudamericanas, lo que ayudaría a reducir el exceso de humedad sobre el centro del país. Este factor permitiría una progresiva normalización de las lluvias luego de los importantes eventos hídricos registrados en abril, favoreciendo así las condiciones para la campaña fina y la siembra de trigo.
El informe también aclara que, si bien se advierten señales de calentamiento en el océano Pacífico, todavía no se trata de un fenómeno “Niño” plenamente consolidado. En caso de desarrollarse, su impacto más fuerte sobre las lluvias en Argentina suele darse entre octubre y marzo, es decir, durante la campaña gruesa de soja y maíz.
Por último, los técnicos destacan un cambio en la circulación atmosférica tras un período de inestabilidad con reiterados episodios de ciclogénesis. Este nuevo esquema más estable podría sostenerse en las próximas semanas, consolidando un escenario más previsible para la actividad agropecuaria en la región núcleo.





