La guerra entre Ucrania y Rusia volvió a escalar este fin de semana luego de un masivo ataque con drones lanzado por fuerzas ucranianas sobre Moscú y otras regiones del territorio ruso.
Según informó el Ministerio de Defensa ruso, fueron detectados más de 500 drones en una ofensiva que las autoridades calificaron como una de las más graves sufridas por Rusia desde el inicio de la invasión en 2022.
Aunque gran parte de los aparatos habría sido interceptada por los sistemas de defensa aérea, varios drones lograron impactar en sectores residenciales ubicados en la periferia de Moscú, provocando incendios, daños materiales y momentos de tensión entre los habitantes.
Muertos, heridos y aeropuertos paralizados
De acuerdo con reportes oficiales, al menos cuatro personas murieron y varias resultaron heridas como consecuencia de los impactos registrados durante la ofensiva.
Además, las autoridades locales difundieron imágenes de edificios dañados, incendios y afectaciones en distintas vías de comunicación.
El ataque también obligó a suspender temporalmente operaciones en aeropuertos cercanos a la capital rusa por razones de seguridad, en medio de un fuerte operativo militar para intentar neutralizar nuevos drones.
Zelenski defendió la ofensiva

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, justificó la operación y aseguró que se trató de una represalia frente a los recientes bombardeos rusos sobre ciudades ucranianas.
En las últimas semanas, Kiev y otras regiones del país sufrieron intensos ataques con misiles y drones dirigidos contra infraestructura energética y zonas civiles, lo que incrementó aún más la tensión entre ambos países.
Una nueva etapa en la guerra
El ataque evidencia el crecimiento de la capacidad militar ucraniana para alcanzar objetivos ubicados a cientos de kilómetros dentro del territorio ruso, marcando una nueva fase en el conflicto bélico.
En paralelo, tanto Rusia como Ucrania intensificaron el uso de drones como herramienta estratégica de combate, ampliando el alcance de las operaciones y elevando el riesgo para la población civil y la infraestructura crítica.
Mientras la guerra continúa sin señales concretas de una salida diplomática cercana, la comunidad internacional sigue con preocupación la evolución de un conflicto que suma nuevos episodios de escalada militar casi a diario.





