La compleja situación económica también golpea al sistema educativo santafesino. Desde la Federación Santafesina de Instituciones de Educación Privadas (Fesaiep) confirmaron que durante el último año se registró una importante migración de alumnos desde escuelas privadas hacia instituciones públicas en distintos puntos de la provincia.
El presidente de la entidad, Alejandro Saba, explicó en diálogo con EME que el fenómeno se evidenció especialmente al inicio del ciclo lectivo y estuvo directamente relacionado con las dificultades económicas que atraviesan muchas familias.
“En determinados niveles se notó un movimiento interno dentro del sistema educativo y también hacia la escuela de gestión oficial. Calculamos que entre un 8% y un 10% de la población estudiantil pasó de escuelas privadas a públicas en toda la provincia”, detalló.
Saba remarcó que la situación responde al contexto económico actual y aseguró que muchas instituciones privadas intentaron sostener a sus alumnos mediante distintas estrategias para evitar la deserción o el cambio de establecimiento.
“Cada institución buscó distintas formas para permitir la permanencia del alumno. Nosotros asumimos un rol social y entendemos que cambiar de escuela no es solamente cambiar de edificio, sino también modificar vínculos, amistades y toda una comunidad educativa”, sostuvo.
Santa Fe, entre las provincias con más matrícula privada
Según datos de la ONG Argentinos por la Educación, el 29% de los estudiantes santafesinos asiste a escuelas privadas, lo que ubica a Santa Fe entre las provincias con mayor presencia del sector, detrás de la Ciudad de Buenos Aires, Buenos Aires y Córdoba.
Además, un informe de la Asociación de Instituciones Privadas de Argentina (AIEPA) señaló que actualmente más de 3,2 millones de alumnos cursan en establecimientos privados en todo el país y que el 70% de esa matrícula se concentra en Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y CABA.
Cuotas, atrasos y estrategias para sostener la matrícula
Las cuotas de las escuelas privadas santafesinas están reguladas según el nivel de aporte estatal que recibe cada institución. El último aumento autorizado fue en marzo y estableció aranceles que van desde los $77 mil hasta más de $347 mil mensuales, dependiendo del porcentaje de subsidio.
Desde Fesaiep remarcaron que el sostenimiento del sistema educativo privado depende en gran parte del aporte estatal. “Sin subsidios, las cuotas no podrían bajar del millón de pesos y el 80% de los colegios no podría subsistir”, afirmó Saba.
Sin embargo, desde las instituciones reconocen que las dificultades económicas de las familias se profundizaron durante los últimos meses. “Hay padres que antes pagaban al día y ahora se atrasan uno o dos meses”, señalaron.
Frente a este escenario, muchas escuelas comenzaron a implementar medidas para evitar que los alumnos abandonen los establecimientos, como becas, descuentos, planes de pago flexibles y actividades solidarias para cubrir gastos corrientes.
“Antes organizábamos eventos para construir un aula o mejorar infraestructura. Ahora los hacemos para poder afrontar las obligaciones del mes”, describieron desde una institución educativa privada.






