Las enfermedades inflamatorias intestinales (EII) representan un desafío creciente para los sistemas de salud en todo el mundo. Se trata de afecciones crónicas que provocan inflamación persistente en el aparato digestivo y que impactan significativamente en la vida cotidiana de quienes las padecen.
Dentro de este grupo, las más frecuentes son la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Ambas pueden generar síntomas como dolor abdominal, diarrea recurrente, sangrado rectal, fatiga extrema y pérdida de peso, aunque sus consecuencias suelen ir mucho más allá del aspecto físico, afectando también el bienestar emocional y social de los pacientes.
A pesar de la importancia de un diagnóstico temprano, los especialistas advierten que todavía existen importantes demoras en la detección de estas patologías. Se estima que alrededor del 40% de los pacientes tarda más de un año en obtener un diagnóstico correcto, mientras que otro 20% puede pasar más de tres años buscando respuestas a sus síntomas.
Una nueva alternativa terapéutica
En este contexto, la aprobación en Argentina de guselkumab representa una novedad relevante para el tratamiento de las enfermedades inflamatorias intestinales. Se trata del primer y único inhibidor de interleucina-23 de doble acción autorizado para estas patologías en el país.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó su uso para pacientes adultos con enfermedad de Crohn activa de moderada a grave y para personas con colitis ulcerosa moderada a severa que no hayan respondido adecuadamente a tratamientos convencionales o biológicos previos.
Según explicó la Dra. Raquel González, gastroenteróloga y coordinadora de la Unidad de Enfermedad Inflamatoria Intestinal del Hospital Alemán de Buenos Aires, esta terapia apunta a uno de los mecanismos centrales que participan en el proceso inflamatorio.
“Nos presenta un avance significativo en el tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal al actuar de manera selectiva sobre la interleuquina-23, una vía clave en el proceso inflamatorio crónico”, señaló.
La especialista destacó además que la llegada de nuevas opciones resulta especialmente importante debido a que cada paciente puede responder de manera diferente a los tratamientos disponibles.
Resultados alentadores
Los estudios clínicos realizados muestran resultados prometedores tanto para la colitis ulcerosa como para la enfermedad de Crohn.
En el caso de la colitis ulcerosa, los datos del estudio QUASAR revelaron que hasta el 50% de los pacientes logró remisión clínica durante las primeras 44 semanas de tratamiento. Los resultados a largo plazo fueron aún más alentadores: más del 80% de los participantes permanecía en remisión clínica luego de casi tres años de seguimiento.
Además, una proporción importante de pacientes presentó mejoras significativas en la inflamación intestinal observada mediante estudios endoscópicos, uno de los principales objetivos en el tratamiento de estas enfermedades.
Para la enfermedad de Crohn, los ensayos GALAXI 2 y GALAXI 3 evaluaron a más de 1.300 pacientes con cuadros moderados a graves. Los resultados mostraron que cerca de la mitad de los participantes alcanzó remisión clínica a las 12 semanas de iniciado el tratamiento.
Mejor calidad de vida y tratamientos personalizados
Los especialistas consideran que la incorporación de nuevas herramientas terapéuticas permite avanzar hacia una medicina más personalizada, adaptando las estrategias según las características y necesidades de cada paciente.
“La disponibilidad de este medicamento contribuye a ampliar el abanico terapéutico y nos da la posibilidad de optimizar la selección del tratamiento según las necesidades individuales de cada persona”, explicó González.
La médica destacó que el objetivo final no solo es controlar la enfermedad, sino también mejorar la calidad de vida de quienes conviven con estos trastornos crónicos.
Con una incidencia que continúa creciendo en distintas partes del mundo y millones de personas afectadas, los avances en investigación y la aparición de nuevos tratamientos representan una noticia alentadora para pacientes, familiares y profesionales de la salud.





