El Concejo Municipal de Vera aprobó la declaración de emergencia en salud mental, una medida impulsada ante el crecimiento sostenido de los casos que requieren asistencia especializada y las limitaciones que enfrenta el sistema público para brindar respuestas adecuadas.
En diálogo con EME, el presidente del cuerpo legislativo local, Javier Barbona, explicó que la iniciativa comenzó a debatirse el año pasado a partir de una realidad que afecta tanto a Vera como a otras localidades del norte santafesino.
“Después de la pandemia se potenció la demanda de atención en salud mental y existe una carencia muy grande en cuanto a recursos para abordar esta problemática”, sostuvo el concejal.
Según explicó, la declaración de emergencia surgió tras analizar un informe presentado por autoridades del Hospital Regional de Vera, que confirmó las dificultades que venían observando tanto los dirigentes como la comunidad.
Un sistema con recursos insuficientes
Barbona remarcó que uno de los principales problemas es la escasez de profesionales especializados. En ese sentido, indicó que el Hospital Regional cuenta con un único psiquiatra que atiende apenas un día y medio por semana para responder a la demanda de todo el departamento.
“Tenemos un psiquiatra que debe atender cientos de carpetas médicas, realizar consultorios, recorrer salas y además responder requerimientos judiciales. Es una sobredemanda para tan escaso tiempo de atención”, señaló.
A esto se suma la situación de psicólogos y trabajadores sociales, quienes, según denunció, no son reconocidos como profesionales dentro del sistema de salud provincial.
“Les exigimos respuestas y responsabilidades, pero el propio sistema los considera personal administrativo. Así es muy difícil conformar equipos interdisciplinarios sólidos para abordar la salud mental”, afirmó.
Una problemática que atraviesa a toda la sociedad
El edil advirtió que la crisis ya supera el ámbito sanitario y afecta a múltiples instituciones.
“La problemática ha desbordado al sistema de salud, pero también al sistema educativo y al sistema judicial. Es una situación que atraviesa transversalmente a toda la sociedad”, expresó.
Asimismo, señaló que los dispositivos de prevención y asistencia vinculados a consumos problemáticos se encuentran saturados y no logran cubrir la creciente demanda.
“Los números seguramente hoy son peores que hace algunos meses porque las problemáticas se han agudizado y aumentó la cantidad de pacientes que necesitan atención”, agregó.
Pedidos de ayuda cada vez más frecuentes
Barbona sostuvo que el Concejo recibe de manera permanente reclamos de familias que buscan asistencia para afrontar situaciones relacionadas con la salud mental y las adicciones.
“Más que consultas, lo que recibimos son pedidos de ayuda. Generalmente son madres desesperadas las que se acercan, aunque también hay jóvenes que llegan solicitando asistencia porque sienten que han superado un límite”, relató.
Finalmente, consideró que la declaración de emergencia busca visibilizar una problemática que requiere medidas urgentes y una mayor inversión estatal.
“Estamos ante una situación muy compleja. Si no tomamos decisiones ahora, vamos a llegar tarde. La precariedad del sistema es el punto de partida para discutir seriamente cómo abordar la salud mental en nuestras comunidades”, concluyó.







