La ampliación del tercer carril de la Autopista Rosario–Santa Fe continúa avanzando con el inicio de una nueva etapa que extenderá la obra desde el acceso a San Lorenzo hasta el Desvío Giardino, en Timbúes. Se trata de un tramo de 17,5 kilómetros que permitirá completar más de 34 kilómetros continuos de autopista con tres carriles por sentido de circulación.
El proyecto busca optimizar uno de los corredores viales más importantes de la Argentina, utilizado diariamente por miles de vehículos particulares y, especialmente, por el transporte de cargas que se dirige hacia los puertos del Gran Rosario, desde donde se exporta la mayor parte de la producción agroindustrial del país.
La obra ya fue adjudicada luego del correspondiente proceso licitatorio y, una vez iniciados los trabajos, se avanzará con la construcción y pavimentación del nuevo carril entre el acceso a San Lorenzo centro y el ingreso al Desvío Giardino, uno de los principales accesos a las terminales portuarias de Timbúes.
Un corredor clave para la producción
La ampliación permitirá incrementar la capacidad de circulación en un tramo considerado estratégico para la logística nacional. Cada año miles de camiones utilizan esta autopista para transportar granos y otros productos destinados a la exportación, generando un intenso movimiento que, en épocas de cosecha, provoca importantes demoras.

Con la incorporación del tercer carril se espera mejorar la fluidez del tránsito, aumentar la seguridad vial y reducir los tiempos de viaje tanto para el transporte pesado como para los vehículos particulares que utilizan habitualmente este corredor.
Además, la continuidad del tercer carril hasta Timbúes permitirá conectar de manera más eficiente los distintos accesos al complejo portuario y favorecer una circulación más ordenada en uno de los sectores con mayor movimiento de cargas del país.
Una obra que dará continuidad al primer tramo
La nueva intervención se suma a la primera etapa de ampliación, ya finalizada y actualmente habilitada para la circulación. Ese tramo comprende los 16,5 kilómetros entre Rosario y el acceso a San Lorenzo centro, donde ya funcionan tres carriles por sentido y una nueva balanza de pesaje dinámico para el control del transporte de cargas.
Con la finalización de esta segunda etapa, la Autopista Rosario–Santa Fe contará con más de 34 kilómetros continuos de tercer carril, consolidando un corredor vial preparado para responder al crecimiento del tránsito y a las necesidades logísticas del principal nodo exportador de la Argentina.
La ampliación representa una de las intervenciones de infraestructura más relevantes de la región y busca brindar mayor seguridad, eficiencia y capacidad a una ruta fundamental para el desarrollo productivo y económico de Santa Fe.





