Un joven de 21 años fue asesinado durante la madrugada de este martes en barrio Scarafía, en el norte de la ciudad de Santa Fe. La víctima, identificada como Carlos Alberto Mesa, recibió una puñalada en el cuello y murió poco después de ser trasladada al hospital Iturraspe. Por el crimen fue aprehendida su expareja, también de 21 años, quien quedó bajo sospecha de haber cometido el homicidio.
El hecho ocurrió en inmediaciones de la intersección de las calles Risso y Cafferata, donde vecinos alertaron a la Policía sobre la presencia de un hombre herido en la vía pública.
De acuerdo con las primeras actuaciones, la víctima había mantenido una discusión con una joven y ambos continuaron caminando por la zona. A unos 30 metros de la esquina, el muchacho cayó al suelo con una herida cortopunzante en el cuello, mientras que la mujer se alejó del lugar.
Un vecino de 19 años, que había escuchado la discusión desde su vivienda y luego salió a observar lo que sucedía, llamó a la central de emergencias 911 para pedir asistencia.
La detención de una mujer de 21 años
Tras el aviso, llegaron efectivos de la Comisaría 10.ª y del Cuerpo Guardia de Infantería, que intervinieron en el lugar y solicitaron una ambulancia del Servicio Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES 107).
El joven fue trasladado de urgencia al hospital Iturraspe, donde una médica constató su fallecimiento.
Mientras los agentes preservaban la escena y entrevistaban a vecinos para reconstruir lo ocurrido, una joven regresó al lugar y fue reconocida por el testigo como la mujer que había discutido con la víctima.
Alrededor de las 6.30, la Policía la aprehendió como presunta autora del homicidio. Fue identificada por sus iniciales como M. S. V., de 21 años, y quedó a disposición de la Justicia.
Peritajes y medidas judiciales
La investigación quedó a cargo de la Fiscalía de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación (MPA), con intervención del fiscal Andrés Marchi.
Por disposición judicial, trabajaron en la escena investigadores de la Policía de Investigaciones (PDI) y peritos del área Científica, que realizaron las primeras tareas para reunir pruebas y esclarecer las circunstancias del ataque.
Entre las medidas ordenadas se encuentran la identificación de posibles testigos, el relevamiento de cámaras de videovigilancia públicas y privadas y el secuestro de imágenes que puedan aportar información relevante para la causa.
Además, el cuerpo de la víctima fue trasladado a la morgue judicial para la realización de la autopsia, mientras que la mujer aprehendida quedó privada de su libertad y a disposición de la Fiscalía.
La causa fue caratulada provisoriamente como homicidio y continúa en investigación para determinar cómo se produjo el ataque y establecer las responsabilidades penales correspondientes.





