La Cámara de Diputados de Santa Fe aprobó este jueves una versión modificada del proyecto que busca regular y sancionar la actividad de los cuidacoches o “trapitos” en todo el territorio provincial. Debido a los cambios introducidos respecto del texto original, la iniciativa deberá volver al Senado para obtener su sanción definitiva.
La votación reflejó posiciones encontradas dentro del recinto. El proyecto recibió 25 votos afirmativos, 17 negativos y una abstención, con el respaldo exclusivo del interbloque oficialista Unidos para Cambiar Santa Fe.
Uno de los principales cambios incorporados establece que las sanciones se aplicarán únicamente cuando la actividad se desarrolle sin autorización oficial y en lugares donde exista una prohibición expresa dictada por los gobiernos locales. De esta manera, serán los municipios quienes tendrán un rol central en la regulación y el control del uso del espacio público.
La iniciativa incorpora al Código de Convivencia provincial nuevas figuras contravencionales para quienes exijan o soliciten dinero de manera intimidatoria por el estacionamiento, cuidado, lavado o vigilancia de vehículos en la vía pública. Las sanciones previstas incluyen prohibiciones de concurrencia, trabajos comunitarios y arrestos en casos de reincidencia.
Además, se agravan las penas cuando la actividad se desarrolla en zonas de estacionamiento medido, en cercanías de eventos masivos o cuando exista aprovechamiento de situaciones de vulnerabilidad de las víctimas.
Otro de los puntos destacados es la incorporación de sanciones para quienes organicen o coordinen este tipo de actividades, así como la habilitación para que los municipios puedan solicitar intervención policial para desalojar espacios públicos ocupados de manera irregular.
Abordaje social e inclusión
El proyecto mantiene el capítulo referido al abordaje integral de las personas que actualmente desarrollan esta actividad. En ese sentido, se establece que el Poder Ejecutivo deberá implementar programas de capacitación laboral, formación en oficios, intermediación para el empleo y asistencia en salud mental y consumos problemáticos.
La propuesta apunta a combinar herramientas de control y sanción con políticas de inclusión social, promoviendo alternativas laborales para quienes dependen económicamente de esta actividad.
Con la aprobación en Diputados, el debate vuelve ahora al Senado provincial, que deberá analizar las modificaciones incorporadas antes de definir la sanción definitiva de una de las iniciativas más discutidas en materia de convivencia urbana en Santa Fe.





