Leonardo Madelón habló desde Cafferata, el pueblo del sur de la provincia de Santa Fe donde eligió descansar tras el final de la temporada, y dejó en claro cuál es su vínculo con la institución rojiblanca: «Con Unión tengo un amor incondicional, siempre tiene las prioridades».
Sin embargo, el DT fue preciso sobre el estado actual de la situación en diálogo con DSporsts Radio: «Se terminó el contrato, nada raro, o sea que las dos partes están liberadas. Ellos mostraron la intención de seguir. A mí me gustaría, siempre estoy bien ahí, pero quedó ahí».
Lejos de forzar una definición, Madelón prefirió darle espacio al club para que resuelva lo suyo: «Está bien, porque creo que el club también tiene que ordenar sus prioridades y bueno, hay muchos problemas que resolver. Entonces estamos ahí, mientras descansando. Descansando, que lo necesitaba mucho».
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Una campaña que disfrutó y que dejó marca
Más allá de la incertidumbre sobre el futuro, Madelón cerró la temporada con una satisfacción genuina. El equipo que armó con jugadores jóvenes y de bajo perfil generó identificación incluso fuera de Santa Fe: «Cayó bien Unión este año como simpático. Varios me dicen de otros clubes que les gustaba, lo miraban entero porque veían un equipo lindo, noble, que atacaba».
El técnico destacó el espíritu del grupo desde el arranque: «Allá por junio del año pasado armamos un equipo lindo, de jóvenes voluntarios, se comprometieron con un perfil bajo y me gustó. Había mucha confianza y yo confiaba en ellos también. Dijimos bueno, vamos a animarnos en todas las canchas».
Y fue claro sobre lo que más rescata: «El último partido me tocó quedar eliminado, pero fui feliz en el año porque hicimos un equipo de muchos goles, que atacaba mucho. Lo disfruté, lo disfruté».
Frontal, honesto y sin especular
Una de las marcas del equipo fue su forma de competir. Madelón la resumió con orgullo: «Fue el equipo más limpio del torneo. Entre amarillas y rojas creo que hubo una roja en todo el año y pocas amarillas. Habla de un equipo frontal, honesto. Si ganábamos, ganábamos bien y si perdíamos, perdíamos bien, pero hicimos protagonismo».
También desmontó la etiqueta de técnico defensivo que algunos le adjudican: «Te tocó sacar equipo en unas situaciones difíciles. No somos magos. Y como salimos rápido, empezamos a ganar, el equipo se soltó. Hasta el final nos propusimos luchar el campeonato. Nos eliminó el campeón 10 días antes. No era una locura tampoco lo que estábamos haciendo».
El valor de lo construido
Para Madelón, el resultado económico del proceso también habla por sí solo: «Si vos mirabas la cotización, entre plantel y técnico éramos todos cero, valíamos cero pesos. Y de eso se trata en lo nuestro hoy: mirás y decís, hay jugadores apetecibles por otros clubes. Entonces está bueno también».
Y cerró con una frase que sintetiza el balance de la temporada: «No ganamos nada de título, pero sí mucho para mí».






