Fabricantes de calzado nucleados en la agrupación Zapateros Unidos realizarán este martes un “zapatazo solidario” en la Plaza de Mayo para regalar alrededor de 1.000 pares de zapatos y, al mismo tiempo, visibilizar la crisis que atraviesa la industria nacional.
La actividad se desarrollará de 14 a 15 bajo la consigna “Un zapato por un abrazo”. La propuesta busca combinar la ayuda a quienes necesitan calzado con un reclamo por la caída del consumo, las dificultades para competir con los productos importados y el impacto de la situación económica sobre la producción y el empleo.
En diálogo con EME, Leonardo Hammoud, fabricante de calzado de la marca Nazaria, describió el escenario que atraviesa la actividad. “Es una medida que vamos a llevar a cabo los fabricantes de calzado nacionales como protesta por la situación que estamos atravesando, que es la peor de la historia”, afirmó.
Luego de la actividad en Plaza de Mayo, a las 15, los fabricantes acompañarán una conferencia de prensa junto a representantes de la Cámara del Calzado y del sindicato UTICRA, en Perú 322, para exponer los reclamos del sector.
La caída del consumo y la competencia con las importaciones
Hammoud señaló que la apertura de las importaciones representa una de las principales preocupaciones de los fabricantes nacionales, que aseguran tener dificultades para competir con los precios de los productos provenientes de China.
“Lamentablemente está pasando todo lo contrario, porque vos sabés la importación indiscriminada que hay. No se puede competir con China, porque China es un país que le ha ganado al mundo entero”, sostuvo.
El empresario recordó que la industria argentina del calzado cuenta con una trayectoria productiva y una estructura que considera importante para la economía. Por eso, advirtió sobre el riesgo de perder capacidades industriales y puestos de trabajo si continúan las actuales condiciones de competencia.
“Argentina en calzado tiene una industria bastante fuerte, y es una lástima perderla. Estamos a paso de perderla”, expresó.
También remarcó que el sector históricamente compitió con fabricantes nacionales y brasileños, en un mercado que, según su análisis, mantenía un equilibrio comercial que ahora se encuentra amenazado por el ingreso de productos a precios muy bajos.
Preocupación por el empleo y el comercio
El fabricante vinculó la crisis del calzado con sus consecuencias sociales y laborales. A su entender, la situación no afecta únicamente a las empresas productoras, sino también a los trabajadores, los comercios y las actividades que dependen de la industria.
“Es mucho el empleo, es mucho lo que acá dependemos de la industria, del comercio, de todo esto que el Gobierno quiere prácticamente que desaparezca”, afirmó Hammoud, quien cuestionó las políticas nacionales hacia la producción local.
Además, manifestó preocupación por la competencia de las plataformas de comercio electrónico y los precios que ofrecen. Como ejemplo, mencionó un par de zapatos que, según relató, había sido comprado por 600 pesos, un valor que consideró imposible de sostener para un fabricante argentino.
“Ni Argentina ni cualquier país del mundo puede competir con eso”, aseguró.
La calidad del calzado argentino
Hammoud defendió la calidad de las materias primas nacionales, especialmente del cuero, y sostuvo que la industria argentina desarrolló una identidad propia en la fabricación de calzado.
“Nosotros tenemos uno de los mejores cueros del mundo”, señaló. Sin embargo, consideró que esa ventaja no alcanza para compensar la diferencia de precios que atribuye a la producción china.
El empresario advirtió que, si las condiciones actuales se mantienen, muchas fábricas podrían quedar fuera del mercado. “Con ese criterio desaparecemos todos, no queda nadie”, afirmó.
Evalúan una protesta nacional en noviembre
La jornada de este martes forma parte de una serie de acciones que los fabricantes buscan impulsar para visibilizar la situación del sector y reclamar medidas de protección para la producción nacional.
En ese marco, Hammoud adelantó que están evaluando realizar en noviembre una protesta de alcance nacional que reúna a distintos actores de la industria.
“Estamos evaluando hacer en noviembre la primera protesta nacional en defensa de la industria nacional, unirnos todos, todos”, anticipó.
Con el “zapatazo solidario”, los fabricantes buscarán poner en primer plano las dificultades que atraviesan las empresas y, a la vez, acercar calzado a quienes lo necesitan. La convocatoria tendrá como eje la defensa de la producción argentina y la preocupación por el futuro de una actividad que genera empleo en distintas etapas de la cadena productiva.





