Justo cuando la mañana se ponía intensa y muchos dependían de un cable a tierra digital para redactar correos o resumir textos, ChatGPT dijo «basta». Desde pasadas las 11:00 de la mañana, los usuarios empezaron a notar que el sitio no cargaba o que, directamente, las conversaciones se quedaban en un eterno «escribiendo».
La situación se reflejó rápidamente en Downdetector, el termómetro de las redes sociales, donde las quejas se multiplicaron en cuestión de minutos. Los usuarios locales reportan que es imposible loguearse y que las funciones básicas de la aplicación están totalmente congeladas.
-
Lee más: La inteligencia artificial: una herramienta poderosa, pero con riesgos de fraude y ciberataques
¿Qué fue lo que pasó?
Hasta el momento, desde OpenAI no han emitido un comunicado oficial con «nombre y apellido» del problema, pero los especialistas en tecnología manejan dos hipótesis principales:
-
Saturación de servidores: Una falla técnica en los nodos que procesan la información a nivel global.
-
Mantenimiento «fantasma»: Tareas de actualización no programadas que terminaron bajando la palanca del servicio.
- Dato para la tranquilidad: Aunque todavía no hay una hora exacta para el regreso del servicio, este tipo de plataformas suelen normalizarse en el transcurso del mismo día.





