La Cámara Comercial de la Ciudad de Buenos Aires confirmó la condena contra una entidad bancaria por no haber detectado ni bloqueado una serie de transferencias fraudulentas que afectaron a una jubilada en un lapso de apenas 22 minutos.
Según consta en la causa, la víctima denunció la sustracción de $2.430.000 a través de seis transferencias consecutivas realizadas desde su cuenta hacia destinatarios desconocidos. Para los jueces Eduardo Machin, Matilde Ballerini y Alejandra Tevez, la operatoria debió haber encendido alertas en los sistemas de seguridad del banco.
“El banco debió haber advertido que las seis transferencias realizadas en un lapso de 22 minutos no eran operaciones habituales”, señalaron los magistrados en el fallo.
En consecuencia, la entidad financiera deberá restituir el dinero robado y, además, abonar una indemnización de $2.500.000 en concepto de daño moral, al considerar que existió una clara falla en los mecanismos de control y prevención de fraude.





