Este martes, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) llevó a cabo la apertura de sobres de la tercera etapa de esta importante licitación y Jan de Nul, resultó virtual ganadora frente a la también belga Deme, luego de un proceso que no estuvo exento de conflictividad.
Se trata de la licitación más importante y de mayor envergadura del gobierno de Javier Milei. Anteriormente Mauricio Macri y Alberto Fernández habían fracasado en su intento de modernizar y privatizar el manejo del corredor fluvial más importante de América Latina, uno de los más extensos del mundo, por donde sale casi toda la producción de soja de la región.
El dragado y modernización de la ruta demandará unos USD 10 mil millones y dejaría a los concesionarios una ganancia de USD 3.000 millones en los 25 años de concesión.
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Las ofertas económicas presentadas por Jan de Nul y DEME fueron idénticas, por lo que definirá la licitación la parte técnica donde la primera sacó una ventaja de 24 puntos, que se consideran indescontables, sobre la segunda.
El proceso, iniciado en diciembre de 2025, enfrentó a dos multinacionales belgas: Jan De Nul, actual operadora del dragado de la hidrovía, y Dredging, Environmental & Marine Engineering (DEME). La brasileña DTA Engenharia participó en la primera etapa, pero no superó la evaluación técnica.
“La oferta económica presentada tanto por Jan de Nul como por DEME, fue de USD 3,80, lo que reduce 50 centavos lo que se paga hoy, generando un ahorro de 13,5%. Ahora resta evaluar el puntaje final de cada una en función de su puntaje técnico y la cotización. El objetivo final es asegurar una tarifa competitiva para los productores argentinos, mayor previsibilidad operativa y la modernización de una infraestructura estratégica que canaliza una porción significativa del comercio exterior del país”, expuso en un comunicado el Ministerio de Economía.
El concesionario deberá hacerse cargo de la modernización, ampliación, dragado y señalización de la vía, con inversiones constantes y sin respaldo estatal para los riesgos comerciales. El contrato contempla, además, una ganancia mínima del 6% para el operador, calculado sobre los peajes efectivos cobrados, y un esquema de monitoreo permanente de las inversiones y el servicio.





