La Casa de Gobierno de la provincia de Santa Fe amaneció este martes con una protesta inusual. Luciano Rossi decidió encadenarse a una de las barandas del ingreso principal para visibilizar un reclamo contra la Empresa Provincial de la Energía (EPE).
Según explicó en declaraciones al móvil de EME Medios, la protesta surgió luego de meses de denuncias públicas y pedidos de audiencia que, asegura, nunca obtuvieron respuesta oficial. Rossi indicó que desde enero comenzó a publicar videos en redes sociales denunciando supuestos abusos en la facturación eléctrica y que rápidamente comenzaron a viralizarse.
“Ahí empecé a entender que era una problemática de absolutamente toda la provincia”, sostuvo. Además, señaló que recibió mensajes de vecinos de distintas localidades santafesinas que planteaban situaciones similares vinculadas a los costos de la energía.
El manifestante aseguró que junto a un grupo de colaboradores detectaron varios conceptos incluidos en las facturas que, según denunció, no corresponden al consumo eléctrico. “Hay por lo menos cinco impuestos dentro de la factura de luz que no tienen nada que ver con el consumo y algunos son hasta ilegales”, afirmó.
Uno de los puntos cuestionados por Rossi es el denominado “6% sobre el básico”, un cargo que, según explicó, la EPE debería afrontar con recursos propios y no trasladar al usuario. “La ley dice que ese costo tiene que salir de las ganancias de la empresa, sin embargo se lo trasladan al consumidor”, expresó.
También cuestionó el cobro del alumbrado público en distintas ciudades de la provincia y sostuvo que no existe claridad sobre cómo se calcula ese monto. En ese sentido, remarcó que la ciudad de Santa Fe dejó de cobrar ese concepto luego de considerar injusto el sistema aplicado anteriormente.
Como parte de la manifestación, Rossi inició una huelga de hambre y permanece en el lugar consumiendo únicamente agua y algunas bebidas calientes. Además, enfrenta las bajas temperaturas a la intemperie mientras continúa encadenado frente a la Casa Gris.





