La construcción del nuevo puente que unirá las ciudades de Santa Fe y Santo Tomé avanza a buen ritmo y ya muestra progresos visibles. Este sábado continúan las tareas de colocación de vigas, una etapa clave dentro del desarrollo de la obra.
El pasado 13 de marzo se cumplió un año de la firma del acta de inicio de los trabajos para levantar el nuevo Puente Carretero Santa Fe–Santo Tomé, una infraestructura largamente esperada por los vecinos del área metropolitana. Doce meses después del comienzo de la obra, el proyecto registra un avance cercano al 35%.
Con el progreso alcanzado, la estructura del nuevo viaducto ya comienza a dibujarse sobre el río Salado, modificando de a poco una de las postales más características de la región y generando expectativas en torno a la mejora de la conectividad entre ambas ciudades.
En diálogo con el móvil de EME, Daniel, vecino de Santo Tomé, expresó su entusiasmo por el avance de la obra: “Es una maravilla ver esta obra y sus avances. Esto le va a dar mayor agilidad al tránsito y al transporte. Va a ser muy beneficioso”.
El nuevo puente busca mejorar la circulación vehicular y el transporte entre Santa Fe y Santo Tomé, además de reforzar la infraestructura vial de una de las conexiones más transitadas del área metropolitana.







