“Los entornos urbanos ribereños son una figura nueva que nos permite proyectar la ciudad mirando al río. El desafío es aprender a convivir con él, comprender su dinámica y transformar esa relación en una fortaleza”, dijo el intendente Juan Pablo Poletti.
De esta forma el municipio dio inicio al proceso de consulta y trabajo colaborativo para definir la mirada hacia los ambientes vinculados con el río dentro de la planificación urbana. “Queremos tener un nuevo marco normativo que reconozca el valor estratégico de las áreas ribereñas y promueva políticas que garanticen el derecho a la ciudad. Se trata de planificar con un enfoque interdisciplinario, con una mirada sostenible, con participación ciudadana y con articulación pública-privada”, agregó Poletti.
La iniciativa busca discutir cómo proteger los ecosistemas ribereños, ordenar los usos del suelo, promover la resiliencia hídrica y favorecer la integración urbano-ambiental. “La invitación es a pensar juntos esa ciudad donde el verde y el azul se mezclan, se entrelazan. ¿Qué usos queremos darle? ¿Qué espacios queremos proteger? ¿Qué lugares debemos cuidar para evitar riesgos? En definitiva, ¿de qué manera fomentamos una vida cordial con nuestro bello entorno natural?”, se preguntó el intendente.
La propuesta es impulsada por la Secretaría de Desarrollo Urbano y Gestión Hídrica y plantea abordar estos espacios como áreas de oportunidad para el desarrollo urbano sostenible, promoviendo una integración equilibrada entre la ciudad y sus sistemas naturales. El secretario del área, Eduardo Rudi, aseguró que “esto tiene que ser un proceso, no debe ser un proyecto, todo lo contrario. El proceso va a terminar con un proyecto, ese proyecto va a ser la normativa que va a dar reglamentación a los espacios urbanos ribereños”.

Este proceso “va a implicar instancias participativas, de decisión, de consenso, para construir todos estos espacios que van a constituir una nueva mirada de nuestro reglamento de ordenamiento urbano”, agregó Rudi.
En ese marco, se presentaron los objetivos generales del trabajo, el alcance del proceso reflexivo y participativo y la metodología de construcción de consensos que se desarrollará junto a distintos actores disciplinares vinculados al territorio. La iniciativa contempla instancias de debate, análisis técnico y consultas con especialistas para avanzar en criterios comunes sobre el futuro de los bordes ribereños de la ciudad.
De la presentación también participaron, como expositores invitados, Fernando Álvarez de Celis, director ejecutivo de la Fundación Tejido Urbano; y Álvaro García Resta, titular de la Sociedad Central de Arquitectos.
Álvarez de Celis aportó su experiencia y conocimientos técnicos para pensar el crecimiento urbano y las posibles futuras expansiones de la ciudad: “Uno de los problemas que tienen las ciudades argentinas es que crecen mucho en horizontal y muchas veces sin planificación. Eso genera expansión sin infraestructura ni servicios y, por lo tanto, con peor calidad de vida”, dijo.
El ex-Director General de Planeamiento en el Ministerio de Desarrollo Urbano de la Ciudad de Buenos Aires entre 2009-2015 también invitó a analizar qué áreas de la ciudad pueden urbanizarse, y cuáles deben conservar su estado natural: “La planificación urbana permite establecer lugares donde no se permita urbanización y otros donde sí, pero de manera planificada y con servicios”, remarcó.

“Hay que preservar la relación con el río entendiendo la sustentabilidad ambiental, pero también generar lugares donde la población pueda asentarse con infraestructura y servicios”, agregó Álvarez de Celis.
Sobre el proyecto
Santa Fe posee una identidad profundamente ligada al agua: más del 70 % de la superficie del ejido urbano está conformada por ríos, lagunas y bañados que forman parte del sitio Ramsar Delta del Paraná. A partir de esa condición, el municipio busca fortalecer herramientas de planificación que permitan compatibilizar el crecimiento urbano, la preservación ambiental y la resiliencia frente a riesgos hídricos y climáticos.
La Comisión Especial, creada mediante la Resolución N° 922, tendrá como objetivo analizar el marco normativo vigente vinculado a áreas ribereñas, humedales y sistemas hídricos; evaluar la situación actual de la interfase urbana ribereña; definir criterios técnicos y metodológicos para la delimitación de Entornos Urbanos Ribereños; y elaborar lineamientos para futuras regulaciones urbanas y ambientales.
Entre los principales ejes de trabajo se encuentran la preservación del paisaje ribereño, la protección ambiental, el fortalecimiento de la resiliencia territorial y la promoción de proyectos urbanos y turísticos sostenibles que mejoren la calidad de vida y potencien el vínculo histórico de Santa Fe con el río.

La iniciativa se enmarca además en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, especialmente aquellos vinculados a ciudades sostenibles, acción climática y preservación de ecosistemas.






