Las universidades públicas de Santa Fe atraviesan una nueva semana de medidas de fuerza en el marco del conflicto salarial y presupuestario que afecta al sistema universitario nacional. La protesta alcanza a la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y a la UTN Facultad Regional Santa Fe, con jornadas de visibilización y paro total de actividades entre el 26 y el 30 de mayo.
La medida forma parte de un plan de lucha impulsado por gremios docentes de todo el país, que reclaman recomposición salarial, actualización de becas estudiantiles y la apertura urgente de paritarias, en un contexto de fuerte deterioro presupuestario.
En diálogo con EME, el secretario adjunto de CONADU Histórica, Oscar Vallejos, advirtió que el conflicto universitario atraviesa una nueva etapa. “Venimos resistiendo un embate muy profundo contra la universidad pública”, sostuvo.
Según explicó, tras las grandes movilizaciones del sector, el escenario cambió hacia un ajuste menos visible pero con fuerte impacto. “Después de ese embate más crudo, se pasó a uno más sutil y por lo tanto más opaco para la ciudadanía”, señaló.
En ese sentido, remarcó que hoy el foco del ajuste se concentra en las becas estudiantiles y en los salarios docentes. “Las becas están en 35 mil pesos. Antes alcanzaban casi para un alquiler, hoy los alquileres están entre 350 y 500 mil pesos”, ejemplificó.
El dirigente también cuestionó el impacto sobre el funcionamiento del sistema: “Se atacó la fuente de sustentación del estudiantado y los salarios, que son la base de quienes trabajamos produciendo conocimiento y enseñando”.
Desde el sector universitario advierten que la situación impacta directamente en el cursado, la permanencia estudiantil y el funcionamiento general de las casas de estudio, en un escenario que continúa en tensión sin acuerdo a la vista.






