Los siete adultos mayores que residían en la vivienda de barrio Nuevo Horizonte donde este miércoles se registró un incendio fueron trasladados durante la tarde a la Casa Beata Clara Bosatta, tras un operativo coordinado por la Municipalidad de Santa Fe.
El procedimiento fue llevado adelante por asistentes sociales de la Dirección de Acción Social, quienes intervinieron en el inmueble ubicado sobre José Gollán al 10.100, que funcionaba de manera irregular como un hogar para personas mayores y que, según las primeras actuaciones, no contaba con la habilitación correspondiente.
Mientras se concretaba el traslado en vehículos especializados hacia el nuevo alojamiento, personal de la Policía de Investigaciones (PDI) entrevistó a cada uno de los residentes para incorporar sus testimonios a la causa judicial que busca esclarecer tanto el origen del incendio como las condiciones de funcionamiento del establecimiento.
Denuncias de los residentes
El caso tomó mayor relevancia luego de que varios de los adultos alojados describieran las condiciones en las que vivían.
Uno de ellos, Luis César Arriola, de 80 años y exchofer de colectivos, aseguró que permanecía en el lugar desde hacía aproximadamente dos años y relató que el incendio fue provocado por otro residente con el objetivo de pedir ayuda.
Según su testimonio, la decisión de iniciar el fuego estuvo motivada por la falta de alimentos. Además, describió las condiciones de alojamiento que, según denunció, debían soportar diariamente.
Documentación retenida
Arriola también sostuvo que llegó al lugar tras ser derivado por una asistente social cuando buscaba recuperar pertenencias que había dejado en otro establecimiento.
De acuerdo con su relato, al ingresar le retuvieron la documentación personal, credenciales de la obra social, dinero en efectivo y otros efectos personales con la promesa de devolvérselos horas después, algo que —aseguró— nunca ocurrió.
Estas declaraciones se suman a otros testimonios recogidos por los investigadores y forman parte de las actuaciones que lleva adelante la Justicia para determinar si existieron delitos vinculados al funcionamiento del hogar y a las condiciones en las que permanecían las personas alojadas.
Por el momento, los siete residentes quedaron alojados en la Casa Beata Clara Bosatta, donde recibirán asistencia mientras avanza la investigación judicial.





