Consejos para cuidar la piel del rostro en invierno

Los cambios climáticos afectan a la dermis de distintas maneras. Por eso, te contamos cómo mantener un cutis hidratado y luminoso pese a las bajas temperaturas.


La piel nos protege de todos los cambios de temperatura. Se acerca el invierno y la dermis lo sabe. Por el frío, esta sufre algunos cambios drásticos por lo que es bueno cuidarla para mantenerla sana y con buena apariencia. Evitar que se descame o deshidrate es la clave para esquivar el envejecimiento prematuro y las indeseadas líneas de expresión.

Con Bienestar habló sobre los cuidados del cutis con la dermatóloga Laura Mijelshon (M.N. 72.517), que compartió una serie de recomendaciones para mantener un rostro hidratado y luminoso en épocas de frío. La directora del Centro Piel y Estética explicó que el frío tiene un fuerte impacto sobre la dermis del cutis. Entre otras cosas, “reseca la piel, exacerba la rosácea por el uso de la calefacción y la permanencia en ambientes cerrados y tiende a deshidratarla”.

En ese sentido, la especialista comentó que los tratamientos más intensivos para el cuidado facial suelen hacerse en invierno ya que “la incidencia de rayos ultravioletas es baja y el riesgo de hiperpigmentación disminuye respecto al verano, aunque igual hay que usar a diario protección solar 50 o más y renovar su aplicación cada dos o tres horas”.

Entre los principales tratamientos faciales aconsejados por los dermatólogos en invierno figuran:

  • Láser CO2.
  • Luz Pulsada Intensa.
  • Bioestimulación con hidroxiapatita de calcio.
  • Hilos bioestimulantes y tensores.
  • Plasma rico en plaquetas.
  • Radiofrecuencia fraccionada y tradicional.
  • Toxina botulínica y rellenos.
  • Voluminización 360.

En relación a lo que los pacientes necesitan saber antes de hacerse un peeling (muy común en estas épocas del año), la dermatóloga aclaró: “Es clave que las personas sepan qué tipo de piel tienen, si tienen alguna patología cutánea de base, qué productos dermatológicos usan o deberían usar (los mismos deben ser indicados por un médico dermatólogo) tanto para los tratamientos faciales como corporales”.

Además, precisó que los efectos del peeling son la descamación (de leve a moderada) de las capas superficiales y, por ende, la renovación celular de la piel del rostro. A su vez, recordó que es muy importante empezar a cuidarse el cutis a partir de la adolescencia, incluyendo a ambos sexos.

Qué son los peeling químicos

Son sustancias ácidas o alcalinas que se presentan en distintas concentraciones en forma líquida, en gel o en máscara. Este tipo de tratamiento estético provoca una reacción inflamatoria controlada, en donde de manera paulatina se retiran las capas superficiales de la piel y con esto se mejora su apariencia. Es por eso que son los aliados perfectos en cuanto uno se refiere a ciertas imperfecciones cutáneas. Se encuentra en el top 5 de los procedimientos cosméticos no invasivos más solicitados del mundo.

En la medicina estética, hay disponibles distintos tipos del mismo procedimiento dependiendo de los objetivos que se persigan: muy superficial, superficial, intermedio y profundo. En mayor o menor grado, se usan para rejuvenecer el aspecto de la piel al reducir las arrugas, las manchas y desigualdad de tonalidades en el rostro, la sequedad de la cara y para combatir el acné.

Los peeling químicos provocan fotosensibilidad por lo que pueden aparecer manchas y/o quemaduras cutáneas durante y luego del tratamiento. El calor altera todo el proceso de cicatrización, por lo que es aconsejable realizarlo en invierno.

Tips para cuidar la piel de todo el cuerpo

Si bien la cara es la que más sufre los efectos del frío, el resto del cuerpo no es ajeno a las bajas temperaturas. Por eso, te damos algunos tips para cuidar toda tu piel:

  • Usar productos que contengan vitaminas C, E y ácido hialurónico.
  • La consistencia de las cremas no debe interferir en la respiración natural de los poros.
  • Aplicar cremas a la noche -preferentemente libres de aceite- para que se produzca una reparación profunda.
  • Comer sano y realizar actividad física para que la piel no pierda firmeza. En invierno, se puede optar por entrenar en casa.
  • Dejar malos hábitos como fumar y tomar alcohol, ya que fomentan el envejecimiento gracias a los radicales libres que producen efectos oxidantes negativos como la disminución del grosor de la dermis y epidermis.
  • Hidratar todo el cuerpo de forma regular.
  • Lavarse la cara con agua tibia y no caliente, porque sino se elimina el manto hidrolipídico de la piel cuya finalidad es protegerla e hidratarla.

 

Fuente: TN/Con Bienestar