La causa por el crimen del cambista Carlos Alberto “Pelusa” Farías dio un nuevo paso judicial con la designación del juez que encabezará el juicio por jurados en los tribunales de Santa Fe.
La Oficina de Gestión Judicial confirmó que el magistrado Pablo Spekuljak será el encargado de coordinar el debate oral en el que se juzgará a Augusto Monzón, único imputado por el homicidio ocurrido en febrero de 2024 en pleno microcentro santafesino.
La resolución llegó luego de que el juez de la Investigación Penal Preparatoria, Nicolás Falkenberg, admitiera la acusación presentada por la fiscalía y habilitara formalmente la realización del juicio bajo la modalidad de jurados populares.
La acusación y el pedido de prisión perpetua
El fiscal Estanislao Giavedoni y el abogado querellante Martín Risso Patrón sostienen que el acusado cometió un homicidio criminis causa, figura que contempla la pena de prisión perpetua.
Según la hipótesis de la investigación, Monzón asesinó a Farías para concretar el robo de 20 mil dólares y del teléfono celular de la víctima.
El imputado, de 24 años, permanece detenido con prisión preventiva en el penal de Coronda mientras espera el inicio del juicio.
Cómo ocurrió el crimen en la peatonal santafesina
De acuerdo con la reconstrucción realizada por la fiscalía, el hecho ocurrió el 21 de febrero de 2024 dentro de un local comercial ubicado sobre la peatonal San Martín al 2800.
La investigación sostiene que Monzón citó a Farías simulando una operación cambiaria habitual. Una vez dentro del comercio, lo habría atacado violentamente hasta provocarle la muerte.
Luego, según la acusación, escondió el cuerpo en el depósito del local y escapó con el dinero y otras pertenencias de la víctima.
El cadáver fue encontrado dos días después, mientras que el análisis de cámaras de seguridad permitió reconstruir los movimientos previos y posteriores al crimen.
Cambio en la estrategia de defensa
En las últimas horas también se produjo una novedad en torno a la defensa del acusado. El abogado Gustavo Abraham presentó su renuncia a la representación legal de Monzón, por lo que el imputado deberá designar un nuevo defensor.
Hasta el momento, la estrategia defensiva apuntaba a discutir la figura penal planteando que la muerte se produjo de manera accidental durante una agresión física, buscando encuadrar el caso como homicidio preterintencional, un delito con una pena considerablemente menor.





