La localidad de Fortín Olmos, en el norte de la provincia de Santa Fe, atraviesa una situación crítica a raíz de las intensas lluvias y el ingreso de grandes volúmenes de agua desde los Bajos Submeridionales. Así lo describió el presidente comunal, Rodrigo Acevedo, quien aseguró que el distrito se mantiene en estado de alerta permanente desde hace casi una semana.
“Venimos con muchísima agua en los canales y están rebalsados. Hoy todo es un mar de agua”, graficó el funcionario, al explicar el colapso del sistema hídrico que afecta especialmente a las zonas rurales. Según detalló, los canales Interlagos y el arroyo Golondrina han alcanzado su capacidad máxima.
En el área urbana, en tanto, la situación se mantiene bajo control por el momento. Las lluvias recientes, de unos 66 milímetros, lograron drenar sin generar mayores inconvenientes. Sin embargo, el escenario es muy distinto en el extenso territorio rural del distrito —el más grande de la provincia con unas 400 mil hectáreas— donde numerosos parajes permanecen anegados e incomunicados.
Acevedo indicó que entre 20 y 25 asentamientos rurales se encuentran aislados, sin posibilidad de acceso para vehículos ni provisión de insumos básicos. Ante esta situación, equipos de bomberos y Protección Civil lograron asistir a algunas comunidades con medicamentos, alimentos y elementos esenciales durante el fin de semana.
El impacto también se extiende a la producción. La acumulación de agua obliga a los productores a trasladar la hacienda hacia zonas más altas, en condiciones de alto riesgo. “No se distingue dónde hay canales o lagunas, es un espejo de agua. Es muy peligroso para quienes trabajan en el campo”, advirtió.
Mientras continúa la alerta meteorológica, las autoridades locales mantienen el monitoreo constante y apelan a que las condiciones climáticas mejoren para evitar un agravamiento de la situación en una de las zonas más vulnerables del norte provincial.
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