El gobierno del Reino Unido declaró el antisemitismo como una “emergencia” nacional y anunció un plan de inversión de 25 millones de libras (unos 34 millones de dólares) destinado a reforzar la seguridad en espacios vinculados a la comunidad judía, en medio de una creciente preocupación por una serie de ataques violentos.
La medida se conoció tras un grave episodio ocurrido en Londres, más precisamente en el barrio de Golders Green, donde dos hombres judíos de 34 y 76 años fueron apuñalados y resultaron gravemente heridos. Ambos permanecen estables, según informaron las autoridades.
En ese marco, las fuerzas de seguridad analizan una posible conexión con simpatizantes iraníes, además de evaluar si el ataque guarda relación con recientes incidentes incendiarios registrados contra sinagogas y otros espacios de la comunidad judía en distintos puntos de Londres.
La intervención de unidades antiterroristas refuerza la hipótesis de una escalada de violencia organizada, en un contexto que llevó al gobierno británico a tomar medidas urgentes para garantizar la protección de la comunidad afectada.





