Unos 143.000 santafesinos buscan actualmente un segundo trabajo para poder completar sus ingresos. Así lo señaló el diputado provincial Joaquín Blanco, al analizar un informe reciente sobre empleo y actividad en la provincia.
El fenómeno impacta con fuerza en los principales aglomerados urbanos, como el Gran Santa Fe y el Gran Rosario. “No alcanza el salario y eso empuja a miles de personas a buscar un ingreso adicional”, explicó.
Según detalló, ese segundo empleo suele darse en condiciones de informalidad o cuentapropismo, con fuerte presencia de actividades vinculadas a aplicaciones de delivery o transporte. Esto deriva en jornadas extensas —en algunos casos de hasta 70 horas semanales— con bajos ingresos y sin acceso a derechos laborales como obra social o aportes jubilatorios.
“Hay más estrés, cansancio y problemas de salud. Es una estrategia de supervivencia”, comentó el diputado. Además, señaló que muchos trabajadores utilizan herramientas propias, como motos o autos, lo que genera un proceso de “descapitalización”.
Finalmente, alertó sobre el deterioro de los sectores medios y la pérdida de capacidad de ahorro y proyección a futuro. “Cada vez más familias trabajan más horas para sostener un nivel de vida mínimo, pero sin posibilidades de crecimiento”, concluyó.





